Así viven su sexualidad las personas que saben amar de verdad

La abstinencia sexual es el uso correcto de la capacidad generativa y de los actos relacionados con ésta. En el matrimonio reclama fidelidad, fuera de él, abstinencia total.

Pero la vivencia de la abstinencia sexual es mucho más profunda. Es una actitud interior, es pureza de la mente y del corazón, es la capacidad de vivir la dimensión sexual en beneficio de las personas.

Sólo en el matrimonio es adecuado hacer uso de la genitalidad. Existe por su función reproductiva (procreación) y es en el matrimonio donde se está en capacidad de cuidar y educar bien a los hijos (consecuencia natural del uso de la genitalidad).

Da oportunidad para que un hombre y una mujer se expresen el mutuo amor de un modo pleno, y ésto sólo lo merece quien se ha comprometido de un modo definitivo a caminar juntos (unión).

Quien vive la abstinencia sexual está en armonía con la naturaleza del acto conyugal. Si la unión genital sólo debe darse en el contexto matrimonial, entonces la excitación asociada a esta unión también pertenece a los esposos y sólo a ellos. El cariño que se expresan los novios será verdadero y bien orientado si saben respetar estos límites.

“Sólo mi esposo merecerá ese regalo”.

Quien no tiene relaciones sexuales antes del matrimonio, expresa un amor real. Quien ama de verdad, es capaz de esperar hasta el matrimonio. Busca a la persona por lo que es, y no por el placer. Este es el modo de probar que se ama al otro, y de probar el amor del otro.

“Si me amas de verdad, podrás esperar”.

Un requisito para que el amor sea real es que sea generoso y disciplinado. El amor exige sacrificio. El sexo pre-marital es egoísta y es de personas sin dominio propio. La abstinencia sexual  prepara el camino a la fidelidad. No hay que “quemar etapas”, el noviazgo necesita más diálogo.

“Un buen noviazgo es la base de un buen matrimonio”.

La abstinencia sexual es signo de madurez afectiva y humana. No se trata de reprimir, sino de sublimar. De hecho, sólo quien vive así es realmente libre; el que no, se esclaviza, es vicioso. Sólo el que no tiene relaciones prematrimoniales  puede vivir libre de preocupaciones innecesarias.

“La abstinencia sexual da alegría y libertad”.

Propio del ser humano es que la razón domine la pasión. La abstinencia sexual hace a la persona más humana. El autodominio hace al hombre más hombre, y a la mujer más mujer. Los animales siguen su instinto sin preocuparse de nada más… algunos pobres seres humanos proceden igual.

“Yo soy un ser humano, me comporto como tal”.

La abstinencia sexual es signo de sabiduría y sensatez, darse cuenta de que se está explotando al ser humano por uno de sus lados más débiles para vender productos. El joven que razona no cae en el consumismo sexual.

“No sólo tengo hormonas, también tengo neuronas”.

La abstinencia sexual es un modo para darse a respetar y para que nos valoren como personas, y no como objetos de placer. Es signo de autoestima, y su práctica la aumenta.

“Valgo mucho. No soy juguete de nadie”.

Los muchachos que valen la pena, valoran más a las muchachas que se hacen respetar, y viceversa. De hecho, van a querer un(a) esposo(a) que se haya comportado con dignidad. Los y las “fáciles” parecen ser preferidos, pero en realidad, los que saben pensar no quieren que el padre o la madre de sus hijos haya sido un(a) persona “fácil”. Cada uno con su comportamiento, escoge el tipo de persona que quiere a su lado.

Fuente: http://www.vidahumana.org

 

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