Archivo de la categoría: Gestacion

Como actuar ante un embarazo inesperado…

Antes que nada, tranquilízate. Lo primero es estar bien contigo misma…y con tu hijo. Lo que viene no es fácil, pero con el apoyo de la gente que te quiere, vas a superarlo. No te desesperes.

Si piensas que cometiste un error al embarazarte cuando no debías, debes estar consciente de que el error fué la acción que originó el embarazo….no tu hijo. Nunca consideres un “error” a tu niño. El es completamente ajeno a todo esto. No te sientas mal…recuerda que todos los seres humanos nos equivocamos a veces y hacemos las cosas incorrectamente…Aún asi, siempre tenemos la oportunidad de reflexionar y corregir el rumbo.

No te deprimas…busca ayuda y orientación….Es conveniente que converses con alguna amiga o familiar de toda tu confianza, que te acerques a personas que te aman y que quieran ayudarte. No estás sola…aunque sé que algunas veces te sientas así…sobre todo si el papá del bebé no ha querido responder como debía.

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Ciencia y fe coinciden en la “chispa” que marca el inicio de la vida

El Dr. Michael Guillen, ex instructor de física en la Universidad de Harvard y conductor del programa “¿De dónde vino?” en History Channel, señaló que la recientemente encontrada “chispa” de la fecundación, que acompaña el inicio de la vida humana, es un nuevo punto de encuentro entre la fe y la ciencia.

En un artículo publicado en el sitio web de Fox News, Guillen explicó que a su criterio “las imágenes publicadas recientemente por científicos de la Northwestern University de luces diminutas que señalan el momento de la concepción humana evocan una verdad más grande, de tamaño cósmico, a la que se adhieren tanto la ciencia como la Biblia”.

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La grandeza de la vida aún no nacida

Cada vez sabemos más sobre el desarrollo de la vida del feto, que incluso empieza a ser tratado como paciente en algunas afecciones dentro del útero materno. Los padres que lo están esperando con ilusión hablan del bebé y quieren saber todo sobre él. Por eso es llamativo que en el debate sobre el aborto –presentado como un conflicto entre la madre y el nasciturus– , se silencien las características de esta nueva vida, como si solo contara la voluntad de la mujer.

Una vida distinta y dependiente
El embrión-feto (1) es un individuo de la especie humana distinto de la madre, pero dependiente totalmente de ella para subsistir y desarrollarse.

Algunas personas y posturas ideológicas defienden que el embrión-feto es parte del cuerpo de la madre y, en definitiva, exigen el “derecho al dominio sobre el propio cuerpo”. La gestante puede decidir sobre él cuando y como quiera.

Esto no es verdad. La nueva vida que se ha encendido en el cuerpo de su madre posee ya su propio carné de identidad (el genoma), diferente de los de sus progenitores.

Los conocimientos científicos permiten definir al embrión-feto como una entidad humana distinta de la madre, aunque necesitado de ella para subsistir y desarrollarse. El hijo, en el momento de la concepción, es totalmente dependiente de la madre.

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Yo soy… un ser humano. Mi comienzo embrionario.

Yo soy… es algo que una madre percibe al saber que en su seno va creciendo un nuevo ser, que es su hijo. Recibe esta llamada del que luego va a recibir un nombre que –posiblemente– ya ha elegido: Juan, si es chico; María, si es niña.

Esta realidad es percibida por quién se reconoce madre, es decir, portadora de una nueva vida. Una vida que es un ser humano, su hijo, y que tiene también un padre. Una realidad y una vida sobre la que hoy la genética y la embriología, con sus avances en los últimos años, proporcionan datos desde su comienzo embrionario.

En efecto, existe hoy evidencia científica de que la vida humana empieza en el momento de la fecundación, con la aparición del cigoto. El cigoto es el resultado de la unión de dos células germinales o gametos. Tras atravesar el espermatozoide la membrana del óvulo, se fusionan los pronúcleos y aparece una célula humana totipotencial, que es el cigoto, primera célula embrionaria, que se desarrolla hasta producir el llamado blastocisto, o embrión de pocos días.

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